Por: Bexi Terán y Bárbara Rivas
Se ha hablado que las enfermedades son producto de nuestros estados emocionales. Se considera que la medicina occidental se centra en los síntomas, cuando ya han aparecido las enfermedades; no es una medicina netamente preventiva.
La mejor prevención de enfermedades se centra en controlar nuestros sentimientos, drenar el estrés o esas energías que nos causan malestares y posteriormente pueden convertirse en enfermedad. Por ejemplo: ser una persona poco flexible en la vida diaria, puede causar dolores en las rodillas; pensar por demás las cosas, y el estrés, puede ocasionar tensión en hombros y espaldas. Las enfermedades son alertas del cuerpo que nos indican que algo no anda bien.
